martes, 3 de noviembre de 2015

#NOMÁSPLAGIO

A lo largo de nuestros años de estudio, hemos hecho un sinnúmero de trabajos que requieren de una investigación previa para su posterior desarrollo, como lo son los ensayos, los talleres e incluso las simples tareas. En la etapa de colegio por ejemplo, yo buscaba en Google el tema que me correspondía, después elegía a la gran Wikipedia y de ahí sustraía toda la información, pero no resumida ni mucho menos analizada, mi único trabajo era copiar-pegar. A medida que avanzaba en el colegio, me daba cuenta que entre más complejo era el trabajo, más requería apropiarme del tema.
En grado décimo y once, los trabajos eran de una gran exigencia académica lo cual generaba que yo como estudiante investigara de diversas fuentes y así pudiera recolectar todo tipo de información. Al instante de escribir lo hacía en mis palabras, obviamente basándome en lo que encontraba, y listo, el trabajo estaba hecho. En el colegio, siempre se nos advertía que el plagio era motivo de una gran sanción por lo que siempre trataba de poner la bibliografía correspondiente.
Al entrar en la universidad sabía que los ensayos y los grandes escritos serían lo que principalmente me evaluarían en cada materia, y más sabiendo que iba a estudiar una profesión tan ligada a las letras como lo es Comunicación Social. Siempre tuve grabada la frase “Si los descubrimos haciendo plagio les puede ir muy mal” pero creía equivocadamente que con solo poner la bibliografía, me curaba de todo mal y peligro.
Una de las clases que más me ayudaron en ese sentido fue Escrituras y Mediaciones con la profesora Judith en primer semestre. Allí  aprendí todo lo relacionado a las citas y referencias, todo gracias a unas fotocopias que nos entregaron. Recuerdo que en cada clase abordábamos un tipo de cita y hacíamos varios ejercicios para fortalecer su uso, estos trabajos eran muy útiles y didácticos ya que cada índice tenía dos o tres ejemplos, lo cual facilitaba enormemente el aprendizaje.
Después de esa clase, no tuve otra que profundizara en el tema de citación hasta Información y Documentación. Esta última me ha parecido mucho más completa que la anterior por un factor en especial, en Escrituras el tema de la citación era mucho más general, en Inforydoc es mucho más específico, es decir, se aprende más por la cuestión de las preguntas al finalizar la exposición, las páginas para citas y referencias o algunos trabajos que nos deja Cobos; hay mucha variedad a la hora de aplicarlos, considero yo.
Hice todo este recuento para analizar en cierto sentido la importancia que tienen las referencias en la vida académica. En el colegio aunque es castigado, no se le presta mucha atención al plagio, a menos que ya sea muy descarado. En once, pensando en la vida universitaria, se trata de enfatizar un poco más en dicho tema ya que es necesario preparar al estudiante para lo que le depara tanto en la universidad como en la vida profesional.

En la universidad, clases como Información y Documentación o Escrituras ayudan al estudiante a conocer al pie de la letra las normas APA para evitar a toda costa el plagio. Todo esto lo hacen para que el alumno comprenda la importancia de expresar sus propias ideas y en caso de tomar algo de otra persona, darle su respectivo “reconocimiento” por decirlo así. El problema es que muchas veces, los estudiantes no conocen por completo dichas normas y caen en el plagio, a pesar de que en este caso sea completamente accidental y el castigo no sea tan fuerte como el de alguien que lo haga con total conciencia del acto, igual se puede tener un problema bastante grave. En la universidad te pueden multar e incluso echar, pero en el campo laboral este suceso sería prácticamente la ruina total de tu profesión. Así que CUIDAO’

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