A lo largo de nuestros años de estudio, hemos hecho un sinnúmero
de trabajos que requieren de una investigación previa para su posterior
desarrollo, como lo son los ensayos, los talleres e incluso las simples tareas.
En la etapa de colegio por ejemplo, yo buscaba en Google el tema que me
correspondía, después elegía a la gran Wikipedia y de ahí sustraía toda la
información, pero no resumida ni mucho menos analizada, mi único trabajo era copiar-pegar.
A medida que avanzaba en el colegio, me daba cuenta que entre más complejo era
el trabajo, más requería apropiarme del tema.
En grado décimo y once, los trabajos eran de una gran
exigencia académica lo cual generaba que yo como estudiante investigara de
diversas fuentes y así pudiera recolectar todo tipo de información. Al instante
de escribir lo hacía en mis palabras, obviamente basándome en lo que
encontraba, y listo, el trabajo estaba hecho. En el colegio, siempre se nos
advertía que el plagio era motivo de una gran sanción por lo que siempre
trataba de poner la bibliografía correspondiente.
Al entrar en la universidad sabía que los ensayos y los
grandes escritos serían lo que principalmente me evaluarían en cada materia, y más
sabiendo que iba a estudiar una profesión tan ligada a las letras como lo es Comunicación
Social. Siempre tuve grabada la frase “Si los descubrimos haciendo plagio les
puede ir muy mal” pero creía equivocadamente que con solo poner la
bibliografía, me curaba de todo mal y peligro.
Una de las clases que más me ayudaron en ese sentido fue Escrituras
y Mediaciones con la profesora Judith en primer semestre. Allí aprendí todo lo relacionado a las citas y
referencias, todo gracias a unas fotocopias que nos entregaron. Recuerdo que en
cada clase abordábamos un tipo de cita y hacíamos varios ejercicios para fortalecer
su uso, estos trabajos eran muy útiles y didácticos ya que cada índice tenía
dos o tres ejemplos, lo cual facilitaba enormemente el aprendizaje.
Después de esa clase, no tuve otra que profundizara en el
tema de citación hasta Información y Documentación. Esta última me ha parecido
mucho más completa que la anterior por un factor en especial, en Escrituras el
tema de la citación era mucho más general, en Inforydoc es mucho más específico,
es decir, se aprende más por la cuestión de las preguntas al finalizar la
exposición, las páginas para citas y referencias o algunos trabajos que nos
deja Cobos; hay mucha variedad a la hora de aplicarlos, considero yo.
Hice todo este recuento para analizar en cierto sentido la
importancia que tienen las referencias en la vida académica. En el colegio
aunque es castigado, no se le presta mucha atención al plagio, a menos que ya
sea muy descarado. En once, pensando en la vida universitaria, se trata de
enfatizar un poco más en dicho tema ya que es necesario preparar al estudiante
para lo que le depara tanto en la universidad como en la vida profesional.
En la universidad, clases como Información y Documentación o
Escrituras ayudan al estudiante a conocer al pie de la letra las normas APA
para evitar a toda costa el plagio. Todo esto lo hacen para que el alumno
comprenda la importancia de expresar sus propias ideas y en caso de tomar algo
de otra persona, darle su respectivo “reconocimiento” por decirlo así. El problema
es que muchas veces, los estudiantes no conocen por completo dichas normas y
caen en el plagio, a pesar de que en este caso sea completamente accidental y
el castigo no sea tan fuerte como el de alguien que lo haga con total
conciencia del acto, igual se puede tener un problema bastante grave. En la
universidad te pueden multar e incluso echar, pero en el campo laboral este
suceso sería prácticamente la ruina total de tu profesión. Así que CUIDAO’
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